Sunday, 22 February 2009 10:33
There are no translations available.
Amarse a uno mismo sin temor: un concepto A veces, cuando estoy inmóvil, disfrutando del silencio que me rodea, soy consciente de la quietud que es mi sensación del Poder Superior. No tengo miedo y me envuelve el amor incondicional. Ideas bastante valientes y llenas de seguridad en uno mismo, ¿no? Es esta sensación la que hace que hoy en día me sienta cómodo amándome a mí mismo, y está directamente relacionada con mis viajes por los Doce Pasos de Narcóticos Anónimos. Hace poco estaba en una reunión y escuché a un orador compartir que su experiencia personal sobre su concepción del amor incondicional surgió cuando le pidieron que acompañara a un hombre que salía de permiso de un centro de recuperación. No tenían nada en común, ni edad, experiencia, educación, droga favorita, familia, origen étnico, preferencia sexual, salvo la enfermedad de la adicción. Ese era el lazo en común que les permitió pasar las siguientes ocho horas juntos y relacionarse con un nivel de espiritualidad que ninguno de los dos había experimentado antes en ningún encuentro propiciado por Dios. En el momento en que se separaron, se abrazaron y expresaron su mutuo agradecimiento por el tiempo y las emociones que habían intercambiado con tanta libertad y paz, y sin críticas. El orador se dio cuenta, de corazón, que él había dado desinteresadamente su amor por sí mismo —su sensación de que Dios lo quería— sin reservas ni expectativas, y como resultado había encontrado fuerzas. Por primera vez en su recuperación, había descubierto los principios de amor por uno mismo y la falta de temor interior. Su espíritu se elevó y se sintió lleno de esa sensación que indica que la auténtica recuperación es posible simplemente si uno da. Muchas veces en recuperación —y en la vida— tengo la sensación de dudar de mí mismo, de odiarme, de tener celos, envidia e ira. Tiendo a sucumbir a los defectos de carácter que sostenían mi vida anterior a la recuperación. Me regodeo en ese consuelo gastado y roto que era la vieja imagen que tenía de mí, de lo que yo pensaba que era. Dependo de la personalidad que yo mismo describo, la suma total de todas mis experiencias pasadas, para que me lleve al lugar y al instante actual. En recuperación y, con el paso del tiempo, en el cálido abrazo del amor hacia mí mismo que mi Poder Superior me da como si fuera un nuevo manto, llego a comprender lo que yo puedo dar. Y tengo la certeza de que mi experiencia, fortaleza y esperanza son tangibles y transferibles a los demás que quizás anhelen ese tipo de abrazo bondadoso. Estoy agradecido por mi comprensión del amor por mí mismo y doy con agradecimiento lo que tan bondadosamente me han dado. Bill C., California, EEUU
Set as favorite
Bookmark
Email this
Hits: 267
Comments (0)

Write comment
| < Prev | Next > |
|---|



